Dripify: qué es, cómo funciona y cuánto cuesta en 2026
Dripify automatiza LinkedIn y correo en la misma secuencia y lo ejecuta desde sus servidores, así que no depende de que tengas el navegador abierto. Te cuento los precios reales de 2026, los topes diarios de cada plan y lo que dicen las 527 reseñas de Trustpilot.
Actualizado: 2026-09-28
Pablo Giménez·Analista principal · Prospección en LinkedIn

Herramienta destacada
Dripify
Dripify en resumen

Dripify es una herramienta de automatización de LinkedIn que además mete el correo electrónico dentro de la misma secuencia y lo ejecuta desde sus propios servidores. Los planes arrancan en 39 dólares por usuario y mes si pagas al año, 59 si pagas mes a mes, y todos incluyen 100 créditos de buscador de correos. La prueba dura 7 días, no pide tarjeta y da las funciones del plan más alto.
Estos son los datos que aparecen hoy en su web y en su ficha pública:
| Dato | Valor en 2026 |
|---|---|
| Qué es | Automatización de LinkedIn con secuencias multicanal |
| Modelo de precio | Por usuario y mes, con asiento ligado a una cuenta de LinkedIn |
| Plan Basic | 59 dólares al mes, 39 si pagas al año |
| Plan Pro | 79 dólares al mes, 59 si pagas al año |
| Plan Advanced | 99 dólares al mes, 79 si pagas al año |
| Límite diario en Basic | Hasta 20 invitaciones y 30 mensajes |
| Límite diario en Pro y Advanced | Hasta 75 invitaciones y más de 100 mensajes |
| Créditos de buscador de correos | 100 al mes en todos los planes, no se acumulan |
| Prueba gratuita | 7 días con funciones de Advanced y sin tarjeta |
| Cómo se ejecuta | En la nube, sin depender de tu navegador encendido |
| Integraciones | HubSpot, Zapier, Make y Google Sheets |
| Nota en Trustpilot | 4,6 sobre 5 con 527 reseñas |
| Empresas que la usan | Más de 50.000 según la propia empresa |
¿Qué es Dripify y para qué sirve?
Dripify hace lo mismo que hacen una docena de herramientas de este sector: conecta tu cuenta de LinkedIn y lanza acciones automáticas sobre ella. Invitaciones, mensajes, visitas de perfil, InMails. Hasta ahí, nada nuevo.
Lo que la distingue son dos decisiones de diseño. La primera es que el correo electrónico no es un extra, está dentro de la secuencia. Puedes montar un flujo que empiece con una invitación, siga con un mensaje a los dos días, meta un correo a los cuatro y vuelva a LinkedIn con otra visita de perfil si no hay respuesta. Todo en el mismo sitio. La segunda es que el trabajo lo hacen sus servidores, no tu ordenador.
Eso último parece un detalle técnico y no lo es. Si la automatización corre en la nube, da igual que cierres el portátil o que te vayas a comer. Si corre en tu navegador, tu prospección se para cada vez que apagas el equipo. Lo he vivido con herramientas que van en local y es una de esas cosas que solo valoras cuando la sufres.
Para quién es, en la práctica: comerciales y fundadores que ya usan LinkedIn como canal principal y quieren añadir correo sin pagar dos suscripciones, agencias pequeñas que llevan la prospección de dos o tres clientes, y equipos que necesitan ver en un panel quién ha contactado a quién. También funciona con cuentas gratuitas de LinkedIn, así que Sales Navigator no es un requisito para empezar, aunque quien lo tenga notará mejores filtros de búsqueda.
Cómo funciona Dripify por dentro
Secuencias de LinkedIn y correo en el mismo flujo
El constructor de secuencias es el centro de la herramienta. Trabajas con una lista de pasos encadenados donde cada acción tiene su retraso y sus condiciones. Si el prospecto acepta la invitación, sigue un camino. Si no la acepta en cuatro días, sigue otro. Es la lógica que ya conoce cualquiera que haya usado un CRM con automatizaciones, pero aplicada a un perfil social.
En el lado del correo, Dripify conecta tu bandeja, busca y verifica la dirección del prospecto y añade esos pasos al mismo flujo. La personalización tira de unas 20 variables, incluida una introducción generada con IA que intenta sonar humana. Sobre esto último tengo una opinión clara y poco popular: los primeros mensajes los escribiría yo. La IA sirve para rellenar el nombre de la empresa o el cargo, no para escribir la primera frase que va a leer alguien que no te conoce. Se nota, y se nota mucho.
Cómo intenta no quemarte la cuenta
Aquí está la parte que más me interesa, porque es donde se rompen estas herramientas. Dripify limita la actividad por plan y luego añade cuatro capas encima.
La primera es una IP dedicada, siempre la misma y en tu ubicación, en lugar de compartir rango con cientos de usuarios. La segunda es el envío desde la nube. La tercera es el comportamiento humanizado: las acciones se reparten con tiempos aleatorios y solo se disparan dentro del horario que tú configures, en lugar de salir en ráfagas. Y la cuarta es un control adaptativo que ajusta el ritmo según el historial de tu cuenta en lugar de aplicar la misma velocidad a todo el mundo.
Dicho esto, conviene bajar el hype. Ninguna herramienta de este sector puede prometerte inmunidad, porque el que decide es LinkedIn y sus reglas cambian sin avisar. Los topes de Dripify son sensatos y las 75 invitaciones al día de los planes altos siguen estando muy por encima de lo que un perfil humano sostiene con normalidad. Si te fijas en el límite de 20 invitaciones del plan Basic, tiene todo el sentido: es un plan para una persona que complementa su prospección, no para quien quiere taladrar el mercado.
Buscador de correos, enriquecimiento y verificación
Dripify trae tres utilidades propias: un buscador de correos profesionales, una capa de enriquecimiento con más de 30 atributos y un verificador de direcciones que la empresa promete llevar hasta el 99 por ciento de entregabilidad.
Los créditos del buscador son la letra pequeña importante de esta herramienta. Cada plan incluye 100 al mes, caducan a los 30 días, no se acumulan de un mes para otro y solo se descuentan cuando encuentra y verifica la dirección. Si necesitas más, los paquetes van de 29 dólares por 1.000 créditos a 99 dólares por 10.000. Traducido: si vas a montar listas grandes, esta parte no viene incluida en la suscripción y conviene contar con ella antes de firmar. Si te alimentas sobre todo de los resultados de búsqueda de LinkedIn, quizá no necesites ni tocar los créditos.
¿Cuánto cuesta Dripify en 2026?
Cuatro planes, todos por usuario y mes, y con una diferencia entre pagar al año o mes a mes que ronda el tercio del precio:
| Plan | Al año, por mes | Mes a mes | Qué añade respecto al anterior |
|---|---|---|---|
| Basic | 39 dólares | 59 dólares | 1 campaña, volumen diario reducido y 100 créditos de correo |
| Pro | 59 dólares | 79 dólares | Campañas ilimitadas a volumen completo, pruebas A/B, bandeja personal y exportación de datos |
| Advanced | 79 dólares | 99 dólares | Campañas siempre activas, control adaptativo de actividad y gestión de equipos |
| Enterprise | A medida | A medida | Onboarding premium, soporte técnico dedicado y un responsable de éxito del cliente |
Tres apuntes para leer la tabla sin equivocarte.
El primero es que el asiento se ata a una cuenta de LinkedIn. Un equipo de cinco comerciales necesita cinco asientos, no uno compartido. Si tu modelo es tener varias cuentas trabajando en paralelo, mira el plan Advanced, que permite a un administrador gestionar varios equipos desde un solo acceso.
El segundo es que la diferencia entre pagar al año y pagar mes a mes no es un descuento simbólico. En el plan Pro son 20 dólares mensuales de diferencia por usuario, 240 al año. Con cuatro asientos, hablamos de casi mil dólares anuales. Si vas a probar en serio, hazlo con el mes suelto y decide después.
El tercero es que los 100 créditos mensuales se quedan cortos muy rápido si tu estrategia depende del correo en frío. En ese caso suma el paquete de créditos al presupuesto y compara el total con una herramienta especializada, porque quizá te salga mejor separar los dos canales.
¿Hay plan gratis en Dripify?
No hay plan gratuito permanente, pero sí una prueba de 7 días que da las funciones del plan Advanced y no pide tarjeta. Una vez termina, no se cobra nada de forma automática: o eliges plan o la cuenta se queda inactiva.
Siete días dan para probar la mecánica, no para sacar conclusiones de resultados. Mi consejo concreto es que no lo uses para jugar con la interfaz. Conecta tu cuenta, monta una secuencia corta de tres pasos con 30 prospectos reales de tu mercado y mira dos cosas: si las invitaciones salen al ritmo que configuras y si el buscador de correos acierta con contactos españoles. El segundo punto es el que suele decepcionar en este tipo de herramientas, porque la cobertura de datos en España siempre es peor que en Estados Unidos.
Si lo que quieres es probar LinkedIn sin prisa y con un plan gratuito que no caduca, Dripify no es la mejor puerta de entrada. Waalaxy arranca en 19 euros al mes, mantiene un plan gratis para siempre y deja probar 14 días todas sus funciones sin tarjeta, así que para una primera toma de contacto sale bastante más barato. Tienes el detalle en qué es Waalaxy y cómo funciona.
Dripify frente a Waalaxy y HeyReach
Estas tres herramientas se parecen en la superficie y se diferencian en el modelo de precio y en el alcance. Puestas una al lado de otra:
| Dripify | Waalaxy | HeyReach | |
|---|---|---|---|
| Precio de entrada | 39 dólares al mes al año, 59 mes a mes | 19 euros al mes | 79 dólares al mes por cuenta |
| Modelo | Por usuario, un asiento por cuenta de LinkedIn | Por usuario con invitaciones incluidas | Por cuenta de LinkedIn conectada |
| Correo en la secuencia | Sí, en todos los planes de pago | No, va aparte | Como canal complementario |
| Dónde se ejecuta | En la nube | En tu navegador | En la nube |
| Varias cuentas | Solo a partir de Advanced | No es su enfoque | Su especialidad, con rotación automática |
| Prueba | 7 días con funciones de Advanced | 14 días y plan gratuito | Prueba de pago |
La lectura que yo hago: Waalaxy es la opción más económica y la que perdona más, sobre todo si estás empezando y no quieres arriesgar tu cuenta con volúmenes altos. HeyReach está pensado para agencias que gestionan muchas cuentas a la vez y necesitan rotar entre ellas, algo que Dripify solo resuelve en su plan superior. Y Dripify se coloca en medio, con el correo dentro de la secuencia y la ejecución en la nube como argumentos principales.
Si tu caso es el de una agencia con varias cuentas de LinkedIn, merece la pena leer antes qué es HeyReach. Y si lo que te falta es justamente la pata del correo, Instantly tiene 14 días de prueba gratuita para usuarios nuevos, con la ventaja de que es una herramienta especializada y no una función añadida. Te lo comparo en detalle en la reseña de Instantly.ai.
¿Qué dicen las reseñas de Dripify?
Aquí hay volumen de verdad, que es lo que echaba de menos en otras herramientas de este blog. En Trustpilot tiene un 4,6 sobre 5 con 527 reseñas, y las más recientes que he leído son de septiembre de 2026.
Lo que se repite en las positivas: que el montaje inicial es rápido, que la curva de aprendizaje es corta incluso para gente que no es técnica, que el panel se entiende, y que el soporte responde. Un comercial con casi treinta años de experiencia escribía que había conseguido tasas de aceptación y respuesta más altas que nunca, y otro, fundador de una empresa pequeña, decía que lleva dos semanas usándolo y ya le entran leads. Hay una reseña que me llamó la atención porque viene de alguien que se cambió desde HeyReach y menciona el soporte como motivo.
Lo que se repite en las negativas, y esto importa más: que las opciones avanzadas se quedan a medias y confunden, que las secuencias ya lanzadas no se pueden editar una vez en marcha, que el plan básico se queda corto y te empuja al Pro, y varios avisos sobre la facturación y sobre lo complicado que resulta darse de baja. También hay un usuario que se queja de haber recibido restricciones en LinkedIn por los topes de conexiones, algo que conviene tener presente porque ningún límite de la herramienta te protege al cien por cien.
Comparado con lo que se ve en este sector, 4,6 con más de quinientas reseñas es una nota sólida. No es una herramienta impoluta, pero la gente que la usa no está enfadada.
Las pegas que le veo
La primera es el asiento único. Un usuario, una cuenta de LinkedIn. En 2026 hay herramientas que cobran por cuenta conectada y permiten que un equipo reparta el trabajo entre varias sin pagar dos veces por la misma persona. Si tu operación es pequeña, esta diferencia no te toca. Si gestionas cuentas de clientes, sí.
La segunda es la edición de campañas en marcha. Cuando una secuencia está lanzada, tocarla no es tan sencillo como debería. En la práctica significa que configuras con más cuidado de lo que te gustaría, y eso se aprende después de haber tirado una campaña mal montada.
La tercera es la transparencia de la empresa. No hay página de equipo ni apartado de quiénes somos en su web, no publica año de fundación y Trustpilot la sitúa en Estados Unidos con un correo de soporte como único canal visible. No es un problema del producto, pero cuando voy a meter mi cuenta de LinkedIn y mi bandeja de correo en manos de alguien, me gusta saber quién está al otro lado. Es justo lo contrario de lo que hace Surfe, que presume de equipo y de nacionalidades.
La cuarta son los créditos. 100 al mes con caducidad a 30 días y sin acumulación es un límite muy bajo si el correo forma parte de tu estrategia principal. Y no es un tope de envíos, es un tope de búsquedas, así que pagar la suscripción no te quita el paquete de créditos de la ecuación.
Veredicto: ¿merece la pena Dripify en 2026?
Si tu prospección vive en LinkedIn y quieres meter correo en la misma secuencia sin contratar otra herramienta, Dripify es una opción coherente y su precio de entrada anual es competitivo dentro de este grupo. La ejecución en la nube y las capas de seguridad están bien pensadas, la herramienta funciona con una cuenta gratuita de LinkedIn y hay 527 reseñas que respaldan que no es un producto a medio hacer. Empieza con el mes suelto, monta una secuencia corta con prospectos reales y mide el acierto del buscador de correos con tus contactos antes de comprometerte al año.
Si tu presupuesto es ajustado o estás empezando, yo no empezaría por aquí. Waalaxy cuesta la mitad, tiene plan gratuito para siempre y deja probar 14 días gratis sin tarjeta, y con eso ya puedes validar si LinkedIn te da conversaciones antes de pagar una suscripción de 60 dólares al mes. Y si el correo en frío es tu canal principal y no un complemento, tiene más sentido un especialista: Instantly ofrece 14 días gratis para usuarios nuevos y su plan anual arranca por debajo del Basic de Dripify.
La duda que resuelve Dripify es una pregunta concreta: quiero los dos canales en un solo flujo y no quiero depender de mi ordenador. Si esa frase te describe, es una de las opciones sensatas del mercado. Si no, hay caminos más baratos. Y si tu miedo es el baneo, antes de automatizar nada lee cómo prospectar en LinkedIn sin que te baneen, porque la herramienta protege, pero no te salva de una estrategia mala.

Escrito por
Pablo Giménez
Analista principal · Prospección en LinkedIn
Más de 6 años prospectando en LinkedIn para agencias y SaaS. Prueba cada herramienta con cuentas reales antes de opinar, y escribe para que no repitas sus errores.
Especialidad: Automatización LinkedIn, Waalaxy, seguridad de cuenta
